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PRÓXIMO CICLO: "CINE LGTB"

jueves, 27 de enero de 2011

M.A.S.H de Robert Altman.

Ficha técnica y sinópsis. Portada del programa de mano.




“El tipo de humor y las bromas en M.A.S.H eran groseras, estaba cargada de chistes sexistas y escatológicos, era un humor de muy mal gusto. Pero nuestra actitud era que no había nada más obsceno y escatológico que la destrucción de estos jóvenes. ¿Qué sentido tenía curarles cuando les iban a mandar a morir en otras guerras?"
Robert Altman.


“¡Esto no es un hospital, es un manicomio!”.
Labios Ardientes.


       Al igual que el resto de películas de nuestro ciclo “La Sátira en Guerra”, M.A.S.H (1970), es producto del tiempo que le tocó vivir y del inconformismo que la sociedad americana sentía a finales de la década de los 60 y comienzos de los 70 por la situación que vivía la política exterior de los EE.UU. Los años de producción y estreno de la película se enmarcaban en plena vorágine de la guerra de Vietnam, un conflicto que contó con la participación norteamericana desde 1964, fecha oficial, aunque su interés en la zona no disminuyó tras la II Guerra Mundial por el posible avance del comunismo en la zona y por los intereses económicos, hasta su retirada del conflicto en 1973 debido a la gran presión social de sus ciudadanos y a la imposibilidad de batir al enemigo en su propio terreno.

Fotografías de Robert Altman en las que hace un seguimiento del amor libre y el mundo hippie.

Fotagrafía de Robert Altman. Manifestación en el Pentagono.

Los movimientos estudiantiles y contraculturales (como los hippies), apoyados tanto por intelectuales como por la población civil, la cobertura de los medios de comunicación que actualizaban diariamente las continuas derrotas que sufrían sus soldados y los grupos políticos que comenzaron a posicionarse en contra de la guerra hicieron que un gran espíritu antibelicista se apoderara de la sociedad americana y la impulsara a las calles para demostrar su disconformidad en multitudinarias manifestaciones. Este movimiento antibélico alcanzó su punto máximo entre 1969 y 1970. Las encuestas de por entonces reflejaban que la mayoría de la población se oponía a la participación de EE.UU. en el conflicto. El 15 de octubre de 1969 se realizó una manifestación en Washington a la que acudieron más de medio millón de personas, unos dos millones en todo el país, que exigían el fin de la participación de su país en la guerra. Dicha manifestación fue retransmitida a todo el mundo y caló hondo en los sentimientos americanos más conservadores. Este malestar también fue impregnado y difundido por músicos tan seguidos como Joan Baez y Bob Dylan, reyes absolutos de la música popular americana, que cantaron a los cuatro vientos sus protestas. El sentir pacifista dejó huella en festivales tan masivos y recordados como Woodstock en agosto de 1969,  también difundido por el cine y la televisión (1). Por aquella época Robert Altman fotografió estos momentos en pro de la cultura y en contra del poder establecido recopilando su trabajo en el libro “The Sixties: Photographs by Robert Altman”.

De esta época nace el éxito de M.A.S.H, una película superviviente al miedo de la industria hollywoodiense y convertida en icono de una época gracias a la perseverancia e ingenio del desconocido, por aquel entonces, Robert Altman. Un director que, en los alvores de la década de los 70, supo imbuir a su trabajo del coraje desaprobador de la época y supo canalizarlo para producir la obra que nos ocupa.

El proyecto de M.A.S.H, siglas de Mobile Army Surgical Hospital - Hospital Móvil Quirúrgico del Ejercito, nace con la compra de los derechos de la novela "Mash: una novela sobre 3 médicos en el ejercito" del cirujano militar Richard Hooker por parte de la 20 Century Fox, para dicho proyecto se contrató a Robert Altman después de que multitud de directores la hubieran rechazado. En su haber tan sólo figuraban participaciones como director en series de televisión como Alfred Hitchcock Presenta o Bonanza y trabajos en el cine tan poco resaltables como desconocidos para el público en general. En M.A.S.H se perfilan todas y cada una de sus directrices, utilizando medios experimentales que más tarde se transformarían en un sello propio.

La captación de los planos desde la lejanía utilizando el zoom de la cámara para no interferir en la actuación de los actores. La utilización de planos generales que contribuyen a la anarquía visual debido al numeroso grupo de personas que aparecen en ellos. Este desmadre visual viene acompañado de la superposición de los diálogos, lo que dota de naturalidad a las conversaciones e integra al espectador en situaciones más acordes con la vida misma. También en M.A.S.H comienza su gusto por las historias paralelas y por la participación en ellas de un reparto coral. En Nashville (1975), Un día de boda (1978), El juego de Hollywood (1991), Vidas cruzadas (1993), Gosford Park (2001), entre otras, se cuelan satíricas críticas al mundo del cine, el baile, la música y la moda.

El trabajo con actores daba una absoluta libertad interpretativa a los mismos, instigándolos continuamente a improvisar y a dejar de lado el guión. Esto mismo asustó a las incipientes estrellas Donald Sutherland (Hawkeye), Elliott Gould (Trapper) y Tom Skerritt al principio, llegando incluso a pedir el despido de Altman. El resto del reparto lo formaron actores que en su mayoría debutaban en una película y que más tarde acompañaron al director en su filmografía.

Reparto de completos desconocidos.
Robert Altman, consciente de las dificultades que encontraría con el estudio, decidió no llamar la atención sobre su trabajo. Escudado por los rodajes de dos pesos pesados que se estaban rodando al mismo tiempo en la Fox, Patton de Franklin J. Schaffner y Tora!, Tora!, Tora! de Richard Fleischer, tomó ciertas medidas para que su modo de rodaje tan experimental no atrajese la atención de los directivos. Conscientemente optó por la contratación de actores desconocidos para no incrementar el gasto y además consiguió que el rodaje terminara antes de lo previsto y sin utilizar todo el presupuesto para no llamar la atención.
Cuando se presentó el trabajo a la Fox todo el mundo quedó horrorizado. Los directivos se asustaron por la incoherencia de un relato que contenía escenas episódicas, pero que no seguían un argumento lineal, el caos sonoro y las escenas de quirófano tan reales (2), así como el tono de humor negro y mal gusto, hicieron que se tambaleara el estreno del film. El guionista montó en cólera al ver que casi ninguno de sus diálogos había sido respetado. Pero sobretodo, la omisión de la referencia a la guerra de Corea podía hacer que el público confundiera el conflicto con el de Vietnam, aspecto que intencionadamente había previsto el director.

Fue entonces cuando a Robert Altman le tocó defender su película. En el montaje se añadieron las pertinentes referencias a Corea y las escenas de los altavoces para dar cohesión y actuar como transiciones entre batallita y batallita de los protagonistas. Para ello se utilizaron mensajes que originalmente se difundieron por la megafonía de los campos americanos en la guerra de Corea. Se hicieron pases de proyecciones al público para comprobar que la película agradaba y que conseguía cierto filin con el sentir de los espectadores. Gracias a estas medidas se obtuvo el permiso definitivo de la Fox y se dio el visto bueno a la obra.

Robert Altman, Elliot Gould y Donald Sutherland.

El resultado fue impresionante, ya que recaudó 37 millones de dólares cuando tan sólo había costado 3. El éxito se debió a que la cinta captó muy bien el sentido de malestar de los ciudadanos americanos poniendo el dedo en la llaga en temas tales como la guerra, el patriotismo o la autoridad.

M.A.S.H consiguío la fórmula del éxito mezclando el horror de la guerra por un lado con unas situaciones gamberras y desinhibidas por el otro. Los protagonistas, utilizando el humor como válvula de escape, viven entre mesas de operaciones y continuas juergas para poder hacer frente al espantoso mundo que los rodea. El sexo, el alcohol, las bromas y las fiestas hacen que ese microcosmos particular en el que viven sea un lugar habitable. Aquel que se ve encorsetado por la moralidad, termina enloqueciendo como en el caso del cirujano interpretado por Robert Duvall.

No obstante, voces del estamento militar y religioso increparon a la cinta. Los primeros prohibieron a sus soldados verla, ya que entendían que la película incitaba al desacato a los superiores y a la rebelión en los campamentos. La iglesia, por otro lado, vio inadecuado el retrato que del cura de campaña se hacía, y por supuesto no vieron con buenos ojos la satírica escena en la que se parodia el cuadro de Leonardo Da Vinci “La Última Cena” en la que se celebra en tono festivo el suicidio de un dentista.

Altman, como Buñuel, parodió la imagen de "La última cena" de Da Vinci y como al aragonés le cayeron palos del estamento religioso. Maximiza y compara.

El humor desplegado es corrosivo, irreverente, ácido… La ambientación musical contribuye de manera importante al tono desenfadado con sus canciones emitidas por la megafonía del campamento. Las canciones de Radio Tokio ayudan a crear ese ambiente distendido y propicio a la fiesta. En contraposición la canción Suicide in Painless, con la que comienza la película, nos revierte a la canción protesta y melancólica, acompañada por las imágenes de un helicóptero médico repleto de heridos. Johnny Mandel musicalizó cada una de las canciones, inclusive el tema principal, que tenía letra del hijo de 14 años de Robert Altman.

Poco más tarde se creó una serie de televisión que duró 11 temporadas y que continuaba con los avatares de los mismos personajes, eso sí, sin ser interpretados por los mismos actores, que gracias a la película vieron incrementada su fama y sus carreras tomaron un rumbo ascendente. Sólo el actor que interpretaba a Radar consintió seguir en el mismo papel.

Con M.A.S.H. se dio el inicio a una prometedora e independiente carrera para Robert Altman. Con ella consiguió 5 nominaciones a los Oscar, consiguiendo curiosamente el de mejor guión para Ring Lardner Jr. Guión que fue complemente prostituido por Altman y por el que se vio enfrentado con el guionista. Consiguió además la Palma de Oro en el Festival de Cannes, así como el premio a la mejor película de comedia en los Globos de Oro de 1970. Su carrera estuvo llena de altibajos, pero orgullosamente afirmaba que jamás en su amplia trayectoria había trabajado en un proyecto que no le atrajese. En 2006 recibió el Oscar honorífico a toda una trayectoria y se saldó la deuda que se tenía con el director más incisivo y crítico de los últimos 40 años.

José Martínez Trigueros.

(1) El documental "Woodstock" del director Michael Wadleigh ganó en 1970 el Oscar al Mejor documental.

(2) Se contrató a un asesor médico para que instruyera a los actores en las escenas de quirófano y se tuvo muy en cuenta el color de la sangre para que pareciese lo más real posible.

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Bonus 1:
Letra de "Suicide is Painless"



Traducción:
A través de la niebla de la mañana
veo visiones de cosas.
Sufrimientos ocultos para mí.
Me doy cuenta, y puedo ver,…
…que el suicidio es indoloro.
Conlleva una serie de cambios,
y puedo tomarlo o dejarlo si quiero.
El juego de la vida es difícil de jugar.
Voy a perder de todas formas.
La carta perdedora descubriré algún día.
Así que ésto es todo lo que tengo que decir.
El suicidio es indoloro.
Conlleva una serie de cambios,
y puedo tomarlo o dejarlo si quiero.
El único modo de ganar es haciendo trampas.
Y rendirme antes de ser golpeado,
dejando a otro mi lugar.
Ésa será la única hazaña indolora.
El suicidio es indoloro.
Conlleva una serie de cambios,
y puedo tomarlo o dejarlo si quiero.
La espada del tiempo penetrará nuestra piel.
No duele cuando empieza,
pero a medida que se abre paso por dentro,
el dolor se hace mayor,…
míralo sonreir. Pero,…
El suicidio es indoloro.
Conlleva una serie de cambios,
y puedo tomarlo o dejarlo si quiero.
Un hombre valiente me reclamó una vez
para contestarle preguntas que eran vitales:
"¿Es ser? ¿O es no ser?"
y le contesté: "Oh, ¿porqué me lo preguntas a mí?"
El suicidio es indoloro.
Conlleva una serie de cambios,
y puedo tomarlo o dejarlo si quiero.
…y puedes hacer lo mismo si quieres.

La canción fue compuesta por Johnny Mandel, en versión instrumental. Más tarde se añadió la letra de Mike Altman (14 años), para su padre, Robert Altman. Existen varias versiones, entre ellas destacan las de Manic Street Preachers, Marylin Manson, Bill Evans o Ahmad Jamal. Esta canción se convertiría en la sintonía principal de la serie de televisión y Mike Altman ganó más de un millón de dólares por derechos de autor, ¡10 veces más de lo que ganó su padre por dirigir la película!


Bonus 2.
Trailer.


Bonus 3.
Viñeta.
Robert Altman fue un gran defensor y consumidor de marihuana (fue miembro de la junta directiva de Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Mariuana), además de ser un gran bebedor hasta que su salud se resintió. En la viñeta, el personaje de Elliott Gould escribe los remedios para sobrellevar la vida en el campamento. En varios momentos de la película podemos ver  a gente fumando porros, bebiendo martinis y teniendo escarceos sexuales. Una anecdota curiosa es que Donald Sutherland, un crédulo e inocente pipiolo por entonces, creía que el abundante olor del humo de la mariguana se trataba  en realidad del olor que desprendía el humo de los efectos especiales. ¡Tal era la cantidad de porros que allí se fumaban!

Bonus 4
Robert Altman. Fotógrafo de los indignados.

Un joven y hippilongo Robert Altman con su cámara siempre al cuello dispuesto a mostrar las inquietudes de su época.

Una de ellas, por supuesto, fue la plasmación de la indignación ante la Guerra de Vietnam.

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