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PRÓXIMO CICLO: "CINE LGTB"

lunes, 25 de enero de 2010

Haz lo que debas de Spike Lee



“Más cercana que cualquier otra película de nuestro tiempo reflejando el estado actual de las relaciones raciales. 4/4”
Roger Ebert. Chicago Sun-Times




Haz lo que debas es una película sobre la convivencia de las razas en la urbe moderna. Muchos americanos verán el reflejo de su vida cotidiana en la película, sin embargo todo lo que sucede también puede verse identificado en muchas ciudades del mundo actual. La película se solidariza con todos los participantes, no marca una línea a seguir ni toma partido con ningún bando en concreto, simplemente es una mirada personal sobre una polémica racial que se descontrola.

El propio Spike Lee declara: “ La película, en cualquier caso no es sólo acerca de cómo la policía mata a un hombre negro y una turba quema una pizzería. Eso sería demasiado simple y esto no es una película simple. Cubre un día en la vida de una calle de Brooklyn, para que podamos conocer a los vecinos, y seguir todos los pasos hasta que se desata la tragedia”.


El autor no nos da muchas respuestas a lo sucedido. En según que momentos, los personajes pueden parecer“héroes” o“villanos”, pero en esta calle de Brooklyn tan común la opción más conveniente sería no ir poniendo etiquetas. Se puede anticipar, paso a paso, durante un día de verano largo y caluroso, todo lo que hará que, finalmente, el cubo de basura se vea introduciéndose por la ventana de Sal, impulsado por un cúmulo de malentendidos, sospechas, inseguridades, mala suerte, estereotipos y simplificaciones de la realidad. El racismo está tan profundamente arraigado en nuestra sociedad que la propia enfermedad crea mal, mientras los pertenecientes a todas las razas por igual quedan como meros espectadores.

Ninguno de los personajes que pululan por estas calles es perfecto. Pero Lee hace posible que nosotros podamos entender sus sentimientos, su empatía es crucial para la película, porque si no puedes tratar de entender cómo siente la otra persona, al final te encuentras prisionero dentro de ti mismo. Muchos han acusado a Lee en los últimos años de ser un cineasta “enfadado”, desde luego puede tener motivos para estarlo, pero no necesariamente tiene que verse reflejado en su trabajo. Los que encuentren en esta película una incitación a los disturbios y a la violencia se están delatando a si mismos y menospreciando la capacidad de análisis de los que supuestamente se darían por aludidos. Su emoción predominante es la tristeza y la impotencia ante una espiral de violencia que se desata sin control, y que debemos pensar que llega a su cenit con la humillante e intolerable muerte de un chico negro, siendo los eventos que se suceden después una mera e inevitable expansión de la mas desagradable intolerancia. Es en este punto donde conviene formularse una pregunta, ¿qué es mas detestable, que un chico negro rompa la ventana de un blanco, o que una brutal acción policial acabe con la vida de un chico negro?


La película fue rodada enteramente en una calle real del barrio de Bed-Stuy. El color de la calle estaba muy alterado por el diseñador de producción, que utilizó una gran cantidad de pintura roja y naranja, con el fin de ayudar a transmitir la sensación de una ola de calor. Viendo la película de nuevo, uno se da cuenta del enorme logro estilístico que supone, partiendo de una historia que suena a realismo social severo, y que sin embargo se dicta mediando música, humor, colorido y una capacidad inventiva exuberante. Lee gana enteros con eufemismos y expresividad, en algunas secuencias podemos comprobar que impresión tienen unos personajes de otros viendo los planos de sus rostros. Las imágenes de la película muestran un gran amor por el detalle, tanto en los planos cercanos al objetivo, como en los elementos que se recrean en la profundidad.

Una gran cantidad de alusiones a numerosas polémicas raciales en la historia reciente de Estados Unidos desfilan a lo largo de la película. La muerte de Radio Raheem hace referencia a un incidente sucedido en 1983, donde el graffitero Michael Stewart fue primeramente detenido por desfigurar la propiedad pública y posteriormente asesinado por el agente que lo detuvo, de manera similar a la ficción recreada. También R.R., tan crucial para la historia, nos explicará su particular forma de entender el binomio "amor-odio", copiando a Robert Mitchum en La noche del cazador (Night of the Hunter, Charles Laughton 1955). En la escena en la que Mookie muestra su frustración al ver que su hermana se acerca demasiado a Sal, aparece un graffiti en el que pone “Tawana told the truth! (¡Tawana dijo la verdad!)”, en referencia a Tawana Brawley, una menor de 15 años de raza negra que en 1987 acusó a algunos miembros de la policía de abusar de ella sexualmente. Hacia el final de la película, en la cúspide de los disturbios que sobrevienen después de la muerte de Radio Raheem, los personajes comienzan a corear "Howard Beach! Howard Beach!" refiriéndose al caso en el que, durante 1986, tres chicos negros fueron asaltados por jóvenes de la localidad de Howard Beach, (Nueva York), resultando uno de ellos muerto.


La película termina con una nota ambigua que nos recuerda dos citas. La primera, del Dr. Martin Luther King, Jr., sostiene que la violencia nunca está justificada bajo ninguna circunstancia. La segunda, de Malcolm X, sostiene que la violencia es "inteligente", cuando es en defensa propia. Que cada uno tome sus propias conclusiones.


1 comentario :

La Filmoteca dijo...

Spike Lee es el autoproclamado portavoz de los afroamericanos. Su temática más sobada son los problemas interraciales. Le encanta retratar a chicos de barrio agrupados en diferentes pandillas de italianos, negros, hispanos, irlandeses... "Malcolm X", "Fiebre Salvaje" y para mi la mejor "Nadie está a salvo de Sam" encajan dentro su obsesión por pegarnos a todos una etiqueta en la frente.

José Nobuyoshi Kleiser McKallum says.